LNB, la cuestión Brasil, los cambios y demases

Posted on 30/06/2013

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Hace mucho que no escribía, pero la saga de las modificaciones a la LNB y sus causas y consecuencias da mucho para decir. Y son todos ítems que se conectan entre sí. Los problemas económicos, la falta de atractivo y de concurrencia, la inestabilidad de los clubes, y finalmente la ida masiva de jugadores a la liga brasileña.

Lo primero a tener en cuenta es que es casi imposible solucionar todos estos puntos. No sólo por ser un país emergente, sino por el mismo diseño que la LNB arrastra desde su creación, y que está vinculado a la idiosincracia del sistema de clubes argentino. ¿Queremos una liga económicamente saneada? Entonces no nos quejemos que que nuestros jugadores se van a otros países. Porque el mercado de deportistas profesionales se parece mucho al de las commodities: el precio termina dependiendo mucho del factor internacional y a eso no hay con qué darle.

La cuestión Brasil

Y la verdad es que si nuestros players empiezan a irse en masa a Brasil, es tanto por el mérito de la liga brasileña en desarrollarse y ganar poderío económico como por la crisis de nuestra LNB. Porque si en estos últimos 20 años hubo pocos casos de basquetbolistas argentinos en Brasil no sólo se debió al muy superior desarrollo y organización de nuestra liga, sino a la descomposición de las competencias del país vecino (que llegó al punto de dividirse en dos ligas hace unos años). Fue una ventaja muy importante que revirtió la desventaja natural que los clubes de un país como Argentina podían tener contra clubes de un mercado mucho mayor como el brasileño. Esta ventaja hoy desapareció gracias al desarrollo de la competencia brasileña, y no tiene vuelta atrás.

El rediseño y la mejora en el marketing de nuestra LNB puede atenuar este proceso, pero ya no impedirlo. Será cuestión de adaptarse, de replantearse para qué queremos la Liga, si para dominar los torneos continentales de clubes como en todo este tiempo o para formar talentos como una vez supo hacer. Porque, de paso, una LNB fuerte no necesariamente es beneficiosa para el básquet nacional; como ejemplo basta mencionar que el éxodo masivo de fin de siglo fue un factor fundamental en el desarollo de la Generación Dorada. Por lo pronto, hoy no es ni una cosa ni la otra, dado que además de la fuga de talentos a Brasil también hay que mencionar el menor espacio para los sub21 en cada plantel con respecto a los años 90.

Bonanza insostenible

También es necesario reconocer que en los últimos años el mercado de jugadores nacionales se infló desproporcionadamente, más precisamente desde que en 2005 se amplió el número de fichas mayores de 8 a 9. Esto ayudó no sólo a retener a casi todos los mejores talentos de nuestra liga, sino también a repatriar a quienes tenían carreras ya desarrolladas en Europa, sobre todo desde que se desató la crisis financiera en 2008 y desde que la liberalización del mercado europeo de jugadores hizo más atractivos a los europeos del este que a los argentinos nacionalizados.

Esto por un lado es obviamente positivo dado que aumentó el nivel de nuestra competencia, pero por otro lado estancó el desarrollo de las jóvenes promesas que no se fueron como en años anteriores, y además aumentó la cantidad de dinero que cada club necesitaba para intentar lograr sus objetivos, ya sea título o permanencia. Así se generó una inestabilidad económica en la Liga, ya no relacionada a la pobre gestión de los clubes sino a la dinámica de la competencia y del mercado. Una liga inflada, que en resumidas cuentas vivió una bonanza difícil de sostener, y que de una u otra manera desembocó en el replanteo actual de la situación, y la decisión de eliminar los descensos por dos años.

Los Clubes

¿La liga puede mejorar su capacidad de generar dinero? Por supuesto. ¿Puede hacerlo de una manera tan grande que permita volver a desplazar a la brasileña del lugar de privilegio? Eso ya es más difícil. No por la capacidad dirigencial, sino por los clubes que forman la LNB en sí y el público que pueden arrastrar.

Por ejemplo, tomemos una Ciudad inventada, de 300.000 habitantes. Esa Ciudad tiene un club llamado Deportivo Ciudad que hoy está en la LNB o en el TNA. Pero también tiene otros 6 clubes que hoy compiten en la liga regional, e incluso uno de ellos alguna vez jugó LNB o TNA. ¿Cuál es el mercado potencial de Deportivo Ciuda? No son esos 300.000, ni a palos, porque los hinchas de los otros 6 clubes en su mayoría no van a ir a alentarlo, no comprarán su camiseta, tal vez no vean sus partidos; ¡simplemente porque son rivales! Ese es el error que traía oculta la filosofía de “Un equipo por ciudad” que gobernó la Liga por mucho tiempo, el error de considerar que un club de una ciudad argentina podía hacerse dueño de esa localidad de la misma manera que pasa en Europa; error que llevó a que aún hoy muchos de los clubes que participan en LNB, TNA y TFB, tienen poca o nula convocatoria, poca generación de recursos genuinos, infraestructura deficiente y finalmente sean inestables. ¿Cómo no van a serlo, si no tienen hinchas suficientes como para sostener todo eso? ¿Cuántos clubes invirtieron en infraestructura para abandonar la LNB por cuestiones económicas pocos años después? Varios.

Por lo tanto, si los clubes no encuentran una manera de dejar de “ser ellos mismos” para poder abarcar a todos los hinchas de sus ciudades mediante una unión, una federación, una alianza duradera, etc., o un club de fútbol que sea realmente popular (otra de las ventajas de los clubes de la Liga Brasileña), cualquier desarrollo de marketing será insuficiente para volver de manera genuina y estable a los niveles deseados. Ese es un cambio mucho más radical y decididamente poco probable, pero al mismo tiempo es el más necesario de todos. Es la dirección que la ACLAV, la liga argentina de vóleibol, ha tomado desde hace algunos años ya; muchos de sus clubes no son realmente clubes sino más bien emprendimientos comerciales o franquicias que intentaron con mayor  o menor éxito representar a sus ciudades.

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Posted in: Básquet